El transporte de la sangre de vuelta al corazón se realiza a través de las venas (circulación venosa).
En las piernas este proceso está potenciado por la acción de los músculos y por unas válvulas que se sitúan en la pared interior de las venas, cuya función es colaborar a que la sangre circule y evitar que retroceda.
Cuando por razones patológicas las venas superficiales se distienden haciéndose tortuosas y las válvulas no funcionan correctamente, la circulación de la sangre resulta deficiente apareciendo las llamadas varices.
A menudo el problema es meramente estético, pero también puede dar lugar a hinchazón, dolor, fatiga y sensación de calor, llegando a veces incluso a formar úlceras.
Las varices aparecen a veces con cierta frecuencia en mujeres embarazadas, ya que el peso del niño en gestación aumenta la presión sobre las venas pélvicas de la madre.
Sobre los medicamentos se utilizan medicamentos, de aplicación tópica sobre el lugar afectado en forma de geles, cremas o pomadas y medicamentos sistémicos, para tomar, en forma de comprimidos, grageas etc
Sobre las precauciones: Los antivaricosos tópicos no deben aplicarse sobre heridas abiertas ni zonas mucosas. Los antivaricosos sistémicos son de naturaleza muy distinta; en general pueden dar lugar a molestias gastrointestinales y deben ser utilizados con precaución, ajustándose a las dosis indicadas, sobre todo en pacientes con problemas de corazón o riñón. En cuanto a las mujeres embarazadas, nunca deben tomar ninguno de estos medicamentos sin conocimiento de su ginecólogo, pues al igual que ocurre con los demás medicamentos, siempre existe la posibilidad de que pueda dañar al niño, sobre todo si se toma durante el primer trimestre del embarazo.
Sobre hábitos higiénicos y medidas preventivas:
Evitar el exceso de peso, la obesidad puede ser un factor determinante de la aparición de varices.
Procurar no permanecer en pie durante periodos prolongados.
Mantener los pies en alto mientras se está sentado.
Hacer algo de ejercicio físico de forma regular.
Evitar el uso de ropas apretadas, sobre todo en la cintura.
Puede ser conveniente llevar medias especiales de compresión, cuando el médico las prescriba
En principio, este tipo de alteraciones debe ser diagnosticado por el médico, que establecerá el tratamiento adecuado, aunque existen productos que se pueden dispensar sin receta y son efectivos en el alivio de la sintomatología. Las medias de compresión son excelentes, pero debe ser un especialista el que trás un reconocimiento adecuado, evalúe el grado de compresión indicado para cada paciente. En principio únicamente se deben recomendar medias de compresión ligera. De todas maneras, las varices NO SE CURAN y en muchos casos la única manera de tratarlas es mediante la cirugía.