La boca es, junto con la nariz, un lugar por el que entran gran cantidad de microorganismos a través del aire y los alimentos. Estos microorganismos normalmente están bajo control gracias a mecanismos de defensa inmunológica de nuestro organismo, y a la saliva, que tiene entre otras funciones la de limpiar el interior de la boca, e inhibir el crecimiento de bacterias patógenas.
Cuando por diversas circunstancias surge un desequilibrio, puede provocar crecimiento anómalo de ciertos microorganismos, dando lugar a distintas alteraciones.
Las más frecuentes son:
Dolores dentales y caries
La caries consiste en una desintegración del material dental por la acción de diversas bacterias.
Los dolores de dientes en general se deben a la existencia de caries, aunque en algunas ocasiones pueden deberse a una hipersensibilidad de los dientes que transmiten una sensación excesiva ante estímulos externos, como por ejemplo loa alimentos muy frios o muy calientes.
Cualquier dolor de muelas o de dientes debe ser diagnosticado por el odontólogo.
Llagas en la cavidad bucal
La cavidad bucal está recubierta por una membrana mucosa que puede sufrir traumatismos (arañazos, mordeduras...) con formación de pequeñas úlceras que normalmente se regeneran en pocos días.
En otras ocasiones se forman úlceras (AFTAS) de origen bacteriano, o causadas por hongos (CANDIDIASIS) o por herpes virus. Estos últimos dan lugar a heridas que aparecen más frecuentemente en los labios.
Hay personas que tienen una predisposición especial, y presentan úlceras de forma recurrente. La causa no es bien conocida, pero posiblemente sean múltiples factores los que influyan, y parece ser que el stress y los factores emocionales tienen un importante papel.
Si las úlceras no se resuelven en unas 3 semanas, o si se forma una úlcera indolora persistente, se debe visitar al médico.
Problemas de encías:
Piorrea : consiste en que los huesos de las mandíbulas donde se encajaban los dientes se van reabsorbiendo.
Gingivitis : inflamación de encías, dolor y pequeñas heridas. La causa suele ser de origen infeccioso y requiere el diagnostico de un especialista.
Mal aliento (Halitosis):
Puede estar originado por múltiples causas:
Ingestión de ciertos alimentos (ajo, cebolla...)
Mala higiene bucal
Caries
Enfermedades digestivas
Infecciones
Medicamentos etc...
Existen productos de dispensación sin receta para paliar esta condición, pero para conseguir resultados prolongados hay que atacar la causa del problema y no su manifestación (el mal aliento).
Sobre los medicamentos
Existen enjuagues, elixires etc... es importante tener presente que este tipo de productos en general actúan previniendo alteraciones o sobre los síntomas, pero no van a curar la causa de las molestias.
En cuanto a los productos adhesivos para dentaduras postizas, su uso debe ser temporal, ya que lo indicado es visitar al odontólogo que realizará los ajustes necesarios.
Sobre hábitos higiénicos y medidas preventivas:
Acostumbrarse a una buena higiene dental desde la primera infancia ( dientes de leche ).
Cepillar los dientes después de cada comida.
Emplear seda dental.
Utilizar pasta de dientes que contenga fluor. El fluor puede prevenir la formación de caries y de otras alteraciones reforzando el esmalte de los dientes y haciéndolo más resistente a ataques externos.
Evitar el consumo excesivo de azucares, particularmente caramelos y golosinas fuera de las comidas.
No exponerse de forma crónica a irritantes como el alcohol y el tabaco que pueden empeorar una condición patológica ya existente.