Domingo 01 de Agosto de 2010
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Tradiciones
Los más curiosos os habréis preguntado por qué en las bodas se lanza arroz, se corta un pastel o la novia va vestida de blanco. Pues todas estas tradiciones tienen su explicación, que en algunos casos se remonta hasta hace 4.000 años.
 
El Blanco
La frase "blanca y radiante va la novia" hubiera resultado rara hace tan sólo unas décadas, porque hasta el siglo XIX las mujeres europeas solían vestirse de rojo, dorado y ¡hasta de negro! Ahora el blanco se asocia con la pureza y la virginidad.
 
El Velo
Este complemento tan favorecedor tiene unos orígenes un poco oscuros . Cuando todavía se celebraban matrimonios concertados en Europa, la novia acudía a la ceremonia cubierta de pies a cabeza, simbolizando así la pureza con la que era entregada por su padre. Sólo tras el enlace, podía descubrir su rostro. Con la vida moderna, este acto simbólico ha pasado a la historia, y el velo es ahora un mero objeto decorativo.
 
Las Arras
Hasta hace bien poco, era sólo el novio el que entregaba a su esposa trece monedas de oro, plata o alpaca conocidas como arras. Con este acto simbólico, el hombre se comprometía a compartir con ella desde ese mismo momento todos sus bienes materiales. Algunas teorías afirman que esta entrega era una especie de compensación o bien a la dote de la novia o a su virginidad.

Con el acceso al mercado laboral de las mujeres, esta costumbre ha evolucionado: ahora son ambos contrayentes los que se pasan de manos las monedas. Como veis, ¡la igualdad llega también a las tradiciones!
 
Las Alianzas
El origen de esta costumbre tiene al menos 4000 años de antigüedad. Ya en el antiguo Egipto , el novio regalaba a su futura esposa un anillo circular como símbolo de que su amor hacia ella sería eterno. A los griegos les pareció una idea excelente e incluso le asignaron un dedo específico que pasó a ser conocido bajo ese nombre: el anular. La romántica creencia de que una vena conectaba directamente ese dedo con el corazón se había extendido como la pólvora.

Los romanos le añadieron el de estatus social al permitir sólo a los diplomáticos utilizar el oro como materia prima. La llegada del cristianismo democratizó la tradición en lo que a materiales se refiere. Después, los siglos fueron pasando, la costumbre fue extendiéndose y en cada período histórico se le añadió o restó valor.

Ahora en España, las alianzas suelen ser lisas, de oro o platino y llevan en su interior los nombres grabados de los cónyuges con la fecha del enlace.
 
Algo Azul, Algo Prestado, Algo Nuevo, Algo Viejo
El origen de esta tradición hay que buscarlo en Inglaterra. Las mujeres británicas tenían la creencia de que la suerte estaría de su lado en su matrimonio si llevaban esos cuatro objetos el día del enlace.

El azul simboliza la fidelidad; lo prestado , la amistad (para que se conserve pese al cambio de prioridades); lo nuevo , la ilusión por la vida que se comienza junto al marido; y lo viejo , el vínculo con el pasado.
 
El Pastel de Bodas
Comer un gran pastel el día de la boda es una de las tradiciones que afortunadamente más ha evolucionado. Aunque cada vez esté menos presente en las celebraciones, su simbología primitiva sigue ahí: traer suerte.

Su origen se remonta a la antigua Roma. Por entonces, los invitados rompían un pan en la cabeza de los cónyuges para que tuvieran muchos hijos y vivieran muchos años, tras lo que todos se comían los trozos que caían para participar de la buena suerte.

Con el correr del tiempo, el pan dio paso a los más ricos pasteles, aunque hasta hace tan sólo tres siglos no se sustituyó la recogida de las sobras por un pastel en condiciones.
 
La Novia a la izquierda del Novio
Aunque todavía nos sorprenda, hubo un tiempo, y no demasiado lejano, en el que la mujer no tenía ni voz ni voto para decidir con quién se casaba. O bien necesitaba el consentimiento de sus padres o hermano o bien un hombre se encaprichaba de ella y la raptaba.

Podéis imaginaros que tanto en una situación como en la otra, si el enlace se llevaba adelante, la reacción podía ser "algo" agresiva: ¡el honor de la familia estaba en juego!

Para defenderse de un eventual ataque, el novio necesitaba sacar de su costado derecho las armas lo más rápidamente posible. Es por eso que la novia se situaba a la izquierda.
 
El Arroz
Una de las tradiciones que más divierten, sobre todo a los invitados, es la de lanzar arroz a los novios ya convertidos en marido y mujer a su salida de la iglesia o juzgado . De esta alegre manera los familiares y amigos de la pareja les desean mucha descendencia.
 
La Luna de Miel
Tras la boda, llega la ansiada Luna de Miel. Aunque parece un acto de pura necesidad tras el estrés de los preparativos y una estupenda manera de comenzar un matrimonio, lo cierto es que tiene su origen en una tradición teutona que nada tiene que ver con conocer mundo.

Este antiguo pueblo germano sólo celebraba bodas en luna llena, y desde entonces y hasta la siguiente luna llena, se daba a beber al ya matrimonio un brebaje afrodisíaco llamado 'met' hecho a base de miel y agua fermentada. De ahí lo de luna y de ahí lo de miel.
 
Los Testigos
Fueron los prácticos romanos y su orden cívico los primeros en introducir la figura de los testigos en los enlaces. Tenían asignada la función de validar el contrato social por el que se contraía matrimonio y sólo podían ser dos que, además, tenían responsabilidad legal.

La Iglesia adoptó el sistema, pero dejó abierto el número de testigos que podían actuar. Ahora, los segundos grandes protagonistas de la jornada sólo tienen un grado de responsabilidad moral.
 
El Anillo en el dedo Anular
Todas las alianzas de boda se colocan en el dedo anular porque antes se creía que la vena de este dedo iba directamente al corazón.
 
La Dote
Pago que debía hacer la familia de la Novia para poder proceder al casamiento, es una costumbre todavía muy arraigada en la Indica y otras culturas orientales.
 
Lanzar el Ramo de Novia y la Liga
En la Francia del siglo XIV,  surgió una costumbre por la cual se consideraba que la liga de la novia traía buena suerte. Los invitados corrían detrás de la novia y le quitaban la liga como podían, así que para evitar esta práctica tan grosera, las novias comenzaron a tirar la liga voluntariamente. A lo largo del tiempo el ramo de flores se añadió como parte de esta costumbre de lanzar objetos. Hoy, la costumbre ha sido dividida para que el "bouquet" se lance a las invitadas solteras y la liga sea troceada y vendida a cachitos entre los invitados.

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